Violencia Familiar

Violencia Familiar

Derechos de Familia

La Violencia Familiar está constituida por los actos de agresión física, psicológica o sexual, maltrato sin lesión, amenaza o coacción graves o reiteradas, en las que existe un ejercicio de poder o dominio sobre la víctima que pertenence al núcleo de la familia como:

El cónyuge, ex-conyuge, conviviente, ex-conviviente, ascendiente, descendientes, los que hayan procreado hijos en común independientemente que convivan o no, parientes colaterales hasta el cuarto grado de consanguiniedad y segundo de afinidad; o los que habitan en el mismo hogar, siempre que no medien relaciones contractuales o laborales.

En el caso de la Violencia Familiar el bien jurídico protegido es la familia. Con la Violencia Familiar se afectan los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas.

Téngase en cuenta que si bien es cierto que los casos de violencia familiar contra la mujer son los más frecuentes, no se puede dejar de mencionar según nuestra experiencia, los casos de violencia familiar ejercidos de la cónyuge contra el esposo.

Tipos de Violencia Familiar

La Violencia Psicológica o Emocional comprende con frecuencia la amenaza, comentarios degradantes así como un comportamiento humillante contra la víctima. Estas conductas hacia la víctima generalmente ocasionan consecuencias psicológicas y emocionales que perduran con el tiempo.

La Violencia Física es la agresión al cuerpo en sí de la víctima. Esto se puede manifestar a través de cachetadas, puñetazos, estragulamientos, patadas y hasta golpes con instrumentos contundentes, el uso de ácidos, etc. El fin es causar dolor y daño en la víctima. Lamentablemente, la violencia física va a repercutir también en el estado emocional de la víctima.

Consecuencias de la Violencia Familiar

Las consecuencias de la Violencia Familiar hacen que la víctima esté envuelta en un ciclo destructivo que afecta su autoestima, lo que provoca sentimientos de ansiedad y en algunos casos aislamiento.

Por otro lado, si nos referimos al agresor, éste estaría asumiendo que, la víctima de alguna manera acepte su comportamiento agresivo. Hay que tener en cuenta que el agresor o agresora luego de los hechos de violencia suele volverse una persona amorosa, cariñosa y arrepentida de sus actos.

Lo que suele pasar con los casos de Violencia Familiar es que se convierte en una relación adictiva, de dependencia tanto para el agresor o agresora y la víctima, sin que esto sea especialmente entendido por la última. La víctima tiene mucho miedo de discrepar con el agresor, además suele aislarse y presentar un cuadro depresivo en los casos más extremos.

Proceso Judicial por Violencia Familiar 

Cuando un proceso de Violencia Familiar llega a los Juzgados de Familia, se deberán actuar los medios probatorios y luego se señalará la fecha para la audiencia única. Cuando esta audiencia única termina, entonces, se dictará la sentencia correspondiente.

Después de la Audiencia Única no será necesario que se presenten nuevas pruebas, salvo sean éstas imprescindibles.

Por otro lado, la Audiencia Única no se frusta con la ausencia de las partes, basta con la presencia del representante del Ministerio Público que legaliza la misma.

Es importante mencionar que la Corte Suprema ha establecido que en casos de Violencia Familia se valorará el informe policial a fin de determinar quién realmente ocasionó la lesión, en concordancia con el art. 197 del Código Procesal Civil. Cas. N° 3917-2012-Arequipa.

Asimismo, es importante mencionar que, la Ley N° 29990 establece que no habrá audiencia de conciliación en los procesos de Violencia Familiar. Es decir, no es posible la transacción ni el desistimiento, estos procesos no son materia conciliable. En los casos de Violencia Familia se afectan derechos fundamentales de la persona como el derecho a la integridad e incluso la vida.

Es mi opinión, las relaciones personales se basan en respeto, los agresores suelen ser manipuladores y tienen la tendencia de pedir perdón después de sus actos y tratar a la víctima como la persona más importante, hasta que vuelvan a mostrar su verdadero temperamento y por ende nuevamente ejercer la violencia. Las víctimas suelen creen que van a cambiar.

Muchos de los agresores han sufrido violencia de pequeños, sin embargo, esto no los justifica, la ira puede ser controlada y manejada con apoyo psicológico a tiempo, a fin de evitar dañar a más personas.

Your Comment

Leave a Reply Now

Your email address will not be published. Required fields are marked *